Turismo de estancia y estancia turística
Hay fenómenos que pasan sin llamar la atención y se los lleva el viento con sus cualidades y defectos, pero que, en caso de haber sido suscitados, hubieran dado mucho que hablar. Hay uno que ha llamado mi atención y me ha llevado a ello una carta que he recibido del profesor Yamal Mahmud Nayib, que me ha incitado a escribir este artículo. El texto de dicha carta está en la sección ‘Cartas de lectores’, en nuestro portal electrónico www.islamictourism.com
España es la que ha descubierto el fenómeno del gran número de turistas que solicitan pasar largas estancias, de los cuales algunos compran casas o apartamentos en diferentes lugares turísticos para habitar en ellos cuando efectúan sus visitas anuales. El fenómeno mereció el interés de los responsables de dinamizar el turismo, que efectuaron investigaciones, programaciones y marketing, hasta hacer de él uno de los segmentos turísticos más importantes de España. Antes de este descubrimiento, se construían bonitas aldeas turísticas en las costas, con vistas al mar, y en otros atractivos sitios turísticos. Las casas de tales aldeas se llenaban de gente en verano o en estancias de unos cuantos meses como máximo, y se quedaban vacías el resto del año. Pero como resultado de los programas quinquenales de desarrollo turístico, entre los cuales se cuenta el turismo de estancia, y para solucionar las asfixiantes aglomeraciones en las que se sumen, estas aldeas están todo el año ocupadas, en grados diferentes según los lugares.
Las empresas de construcción turística se han puesto a buscar las mejores localizaciones para edificar complejos habitacionales turísticos especiales para turistas de larga estancia que llegan a España. Estas casas y estos apartamentos se han convertido en una inversión y en un ahorro para gente con ingresos limitados que se han pasado la vida trabajando como funcionarios en sus países, en particular en el norte de Europa e Inglaterra.
El fenómeno de construcción de aldeas de este tipo no se circunscribe a España. Ya hay muchos países en los que han empezado a edificarse aldeas turísticas, en particular en las costas, para incitar a los turistas locales e internacionales a gozar de ellas. Sin embargo, adolecen de algunos defectos, los beneficios que dan no son cuantiosos y la competencia es grande tanto a nivel local como a nivel internacional. Los intentos realizados no incitan a una revolución turística en ninguno de estos países, porque no se han precisado sus grandes objetivos ni se han planificado en los más altos niveles para garantizar su éxito. Pero antes de dibujar los objetivos y de plasmar planes, veamos primero quiénes son los turistas de larga estancia y dónde se localiza el turismo de este tipo.
¿A quién interesa el turismo de larga estancia?
Primero: a las personas que han cumplido los 40 años, como edad mínima, y que ya han podido realizar algunos de los objetivos de su vida y ahorrado algo de dinero.
Segundo: a las personas cansadas por circunstancias de la vida y que desean algo de reposo y de recogimiento de vez en cuando.
Tercero: a las familias con niños pequeños que necesitan reposo y tranquilidad en sitios seguros y conocidos.
Cuarto: a los que se han cansado del clima o del medio ambiente de su propio país y les gusta el cambio o irse por cualquier otro motivo.
Quinto: a la gente que cree en la espiritualidad y desea estar cerca de los lugares sagrados de los compañeros del Profeta o de los santos varones, para poder vivir periodos de ascetismo y fe cerca de ellos.
Sexto: a la gente que, teniendo alguno de los motivos arriba reseñados, quiera invertir sus ahorros o parte de ellos, para gozar de ellos y que le sean útiles para su porvenir.
Séptimo: para grandes y pequeños inversores, locales o internacionales, que ven que las inversiones en este sector turístico son prometedoras.
Octavo: como demostración de lo que se ha dicho hasta ahora, un grupo de amigos y conocidos míos que viven en Gran Bretaña y Marruecos se han comprado casas en regiones turísticas españolas para pasar en ellas sus vacaciones, transformándose el asunto en una fructífera inversión.
Noveno: publicitar estos lugares y aceptarlos anima a las personas cercanas y a los amigos a imitar a los pioneros que se han ido a estos países y lugares.
Así se construyen aldeas turísticas que se transforman en ciudades florecientes llenas de vida, después de haber sido regiones desérticas o edificios vacíos en ciudades donde existen potencialidades turísticas.
¿Dónde situar los lugares de estancia turística?
Dios todopoderoso ha otorgado a nuestros pueblos islámicos ríos y fuentes de agua dulce, muchas de ellas con propiedades curativas. Las aldeas de estancia turística se sitúan cerca de estos lugares. Serían:
Primero: las riberas de los ríos en los que corre el agua permanentemente desde la época más remota de la historia humana, conocidas mundialmente, como el Tigris, el Éufrates, el Nilo y otros.
Segundo: las regiones con fuentes de agua dulce.
Tercero: los lagos de toda clase de montañas y valles.
Cuarto: las regiones con mucha agua, como la región de Al-Ahwar en Iraq, conocida desde épocas remotas.
Quinto: los oasis con mucha agua en medio de desérticas regiones, como los desiertos de Egipto, Libia, Túnez y otros países árabes, países islámicos y otros.
Sexto: las costas de los mares que rodean nuestro mundo por todas partes.
Séptimo: las ciudades donde se construyen edificios de muchos pisos y donde la oferta supera la demanda a causa del débil poder adquisitivo de los habitantes y de los obstáculos al turismo de estancia de los extranjeros.
Octavo: los alojamientos verticales impuestos por la limitada superficie existente para la construcción, como en Líbano.
Noveno: las montañas de media altura, caracterizadas por su aire puro y fresco que necesitan las personas que viven en regiones calientes; y las altas montañas en las que hay nieve, donde se puede esquiar y se pueden organizar festivales de invierno.
Décimo: los lugares de turismo religioso, que son lugares con prometedoras perspectivas turísticas y que su revista de usted y el portal electrónico correspondiente han puesto de relieve, amén de todo lo que presenta en cuestiones de proyectos de estancia turística.
Hay cerca de mil millones y medio de musulmanes repartidos por todo el planeta. La esperanza de todo musulmán, en particular los de avanzada edad, es pasar periodos de su vida o lo que les queda por vivir en lugares donde imperan ambientes religiosos y espirituales. Estos ambientes se encuentran en particular cerca de la Kaaba, de Medina y de los mausoleos de los compañeros del Profeta y santos varones del islam. Si echamos una mirada a la historia lejana y cercana de estos lugares, veremos cómo eran estos mausoleos y sus alrededores y cómo crecieron, florecieron y se transformaron en ciudades a las que vienen millones de musulmanes una y otra vez durante su vida, tanto del propio país como de los países más lejanos, sin parar mientes en dificultades ni en dinero, todo por Dios y por poblar estos lugares. En la creencia de cada musulmán existe la idea de invertir por Dios todopoderoso y por la vida eterna, pues es un negocio que no se pierde. Es pues una excelente inversión, un gran progreso económico y una oportunidad de ampliación urbana en la que participarían musulmanes para bien de estas regiones bendecidas por Dios, que les ha otorgado el privilegio de contener los restos de los compañeros del Profeta y de los santos varones del islam, donde se han erigido mausoleos inmensos que visitan musulmanes de todas las partes del mundo.
El lector se preguntrá seguramente que de dónde saldrá el dinero para construir estos complejos habitacionales y llevar adelante con éxito tales proyectos, cuando muchos habitantes de las regiones citadas no tienen ni casa, ni alojamiento, ni siquiera con qué vivir. La respuesta es que en el mundo de hoy día hay individuos que poseen instituciones económicas únicas en la historia, pues las propiedades de algunos se cuentan por billones y no ya por millones. La prosperidad social ha alcanzado a millones de personas, a pesar de las hambrunas y la negra miseria en la que se debate mucha gente en diversas partes del planeta. Y es natural que todo aquel que tenga dinero quiera invertirlo para obtener ganancias y garantizar para sí mismo una vejez tranquila. De la misma manera, las empresas y los individuos buscan ideas y oportunidades de trabajo en cualquier parte del mundo. Lo único que necesitan son precisamente ideas y planes claros, conocidos y apoyados por las autoridades gubernamentales, con leyes detalladas que permitan actuar con lucidez. Esta situación es general, por lo que la idea de una industria del turismo de estancia o de estancia turística es aplicable en todos los países del mundo, y en particular en los países árabes e islámicos.
¿Qué requisitos se exigen?
Todo Estado que quiera aceptar esta propuesta debe apoyar a su Ministerio de Turismo o instaurarlo y poner a su disposición los recursos para realizar todo lo que se le pide, entre lo cual está la planificación de proyectos de turismo de estancia o de estancia turística, que serían como sigue:
- realizar una encuesta exhaustiva para determinar los lugares adecuados para establecer en ellos aldeas turísticas;
- cada municipio deberá entregar al Ministerio de Turismo los proyectos de edificación de alojamientos o de complejos habitacionales que tuviera, tanto dentro como fuera de sus límites, preparados por sus propios funcionariso o por inversores privados;
- se movilizará a todos los medios de comunicación para que anuncien estos proyectos, pidiendo a los ciudadanos, a los establecimientos y a las instituciones que participen en la elaboración y en la dinamización de esta actividad;
- a la luz de los resultados de la encuesta sobre los lugares y las bases para construir alojamientos para estancias turísticas, se elaborarán planes que se entregarán, para su debate, a la comisión especial formada por los ministerios interesados, a saber el de Planificación, el de Interior, el de Industria y otros, comisión que presentará sus propuestas o decisiones;
- impulsar y apoyar los gabinetes de arquitectos para que compitan presentando planes y creaciones arquitectónicas para las regiones elegidas, en coordinación con los centros estatales correspondientes;
- anunciar las leyes, sistemas, proyectos y propuestas a las empresas internacionales y locales, así como a los individuos;
- las leyes y los sistemas incluirán la exención de impuestos durante la ejecución de las obras y por un periodo comprendido entre diez y quince años;
- es necesario hacer el seguimiento del proceso de planificación y establecer las infraestructuras necesarias para las aldeas citadas, conectándolas con las vías de comunicación de las regiones vecinas y del país;
- animar a los ciudadanos a comprarse una segunda vivienda y a los extranjeros a hacer una inversión en un alojamiento en que pasarían sus vacaciones;
- animar a los extranjeros, cualquiera que sea su país, a adquirir casas de estancia turística en los lugares que deseen, otorgándoles un visado de estancia turística de duración variable, pero que aumenta progresivamente, estableciendo las leyes para su estancia, no siendo la entrada al país en ningún caso un obstáculo para hacer fructiferar sus proyectos, que se fundamentan tanto en los inversores locales como en los extranjeros.
Las perspectivas del turismo de estancia o de estancia turística no tienen límites desde el punto de vista de la inversión, del turismo o de la civilización. Se diferencia totalmente del turismo de paso. No se puede contar sólo con éste último para lograr la durabilidad del progreso turístico. El turismo de paso, en la mayoría de los casos, sufre la influencia de la competencia y de otros asuntos que no podemos tratar en este artículo, mientras que el turismo de estancia, si se aplica realmente, permite inversiones y progresos económicos y civilizacionales. Se puede retorcar que este tipo de turismo tiene también sus inconvenientes, como la influencia sobre los valores de las sociedades, el medio ambiente y otros, pero estos inconvenientes se pueden limitar gracias a una sana planificación, a las leyes, a la concienciación y el control por parte de las autoridades y los ciudadanos.
Algunos lectores podrían decir que esto no es nada nuevo, porque existen muchas ciudades turísticas y construcciones edificadas para su venta a los ciudadanos y a los extranjeros, como es el caso de Jordania. En este país, las inversiones inmobiliarias han alcanzado los tres billones de dólares, siendo los primeros clientes de estas edificaciones los iraquíes. Por su parte, las empresas del Golfo participan en grandes inversiones inmobiliarias y en la construcción de ciudades no sólo en sus propios países, sino también en otros países árabes y en todo el mundo. El objetivo de este artículo es poner de relieve el lema turismo de estancia o estancia turística para que pueda representar el eje de las necesidades legales, infraestructuras económicas e inversiones, de manera a transformarse en el movimiento poblacional más importante de todo país que adopte permanentemente este sector.
Es una llamada fiel y sincera, y esperamos que los responsables en todo país islámico y árabe la estudien detenidamente en todas sus dimensiones, para que se pueda realizar y dé sus frutos.
Dios decide del éxito de cada uno.
A. S. Shakiry
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